La producción de naranjas en el mundo se ha desplomado debido a que el sector se enfrenta a amenazas volátiles como fenómenos meteorológicos extremos, una enfermedad incurable y presiones económicas.
El precio del producto básico del desayuno ha aumentado un 20% en un año, y los costos se dispararán aún más. Expertos sugieren que la demanda de los compradores podría superar la oferta en el semestre próximo, lo que generará precios más altos.
Las naranjas se han visto diezmadas por las enfermedades de los cultivos y el cambio climático, generando que los precios de las cosechas se disparen en una quinta parte. Las olas de calor en España han afectado a los aumentos, así como un invierno frío en Florida, donde también se suman varios huracanes.

En Sudamérica, especialmente en Brasil, millones de árboles han muerto a causa de una infección bacteriana incurable llamada “citrus greening disease”. El precio medio de los zumos de marca blanca en los supermercados de Europa ha aumentado un 21% hasta 1,34 libras el litro, lo que significa que una familia que consume una botella a la semana se enfrenta a un cargo de 5.36 libras o 6.82 dólares al mes.
La producción de cítricos en Estados Unidos está en una situación bastante desesperada en este momento. En los últimos años, la producción de naranjas en Florida ha experimentado una drástica disminución. Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), en 1998 había más de 658.000 acres de naranjas en Florida. En 2023, había poco más de 303.000 acres de naranjas plantadas en Florida, lo que supone una reducción total de la superficie cultivada de más del 50% en tan solo 25 años.
Cuando hay una falta de oferta que no puede satisfacer la demanda, los precios para los consumidores se disparan
Gran parte del problema se debe a la propagación de la enfermedad “citrus greening disease”, considerada una de las enfermedades vegetales más graves del mundo y que actualmente no tiene cura.
Cuando el “citrus greening disease”comienza a invadir la arboleda, reduce la productividad de esos árboles, lo que finalmente los obliga a morir y, por lo tanto, a retirarlos de la arboleda.

El “citrus greening disease”es causado por una bacteria llamada liberibacter que probablemente se originó en Asia antes de 1900 y se ha extendido a las áreas de cultivo de cítricos de todo el mundo. La bacteria es transportada y propagada por un insecto que chupa savia, el psílido asiático de los cítricos. Una vez que el insecto transmite la enfermedad mientras se alimenta la bacteria mata lentamente al árbol.
El clima extremo también ha afectado a los cultivos de cítricos en Florida, lo que ha limitado aún más la oferta y ha hecho subir los precios. Para 2024 Estados Unidos espera entre 17 y 25 tormentas con nombre, «el número más alto de la historia».
Cómo afecta La Niña a los huracanes

Durante periodos que oscilan entre tres y siete años, las aguas del Pacífico tropical central y oriental se calientan y enfrían alternativamente como resultado de un patrón climático recurrente llamado El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Durante El Niño, las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico oriental aumentan, y esas temperaturas más cálidas afectan a la trayectoria de la corriente en chorro del Pacífico, que a su vez trae un clima más seco y cálido al norte de Estados Unidos y Canadá, y condiciones más húmedas a la costa del Golfo y el sureste.
El Niño también reduce la probabilidad de que se formen huracanes en el Atlántico porque genera más cizalladura del viento y suprime la actividad ciclónica.
La Niña tiene el efecto contrario, reduce la cizalladura del viento y favorece la formación de huracanes. Durante la temporada de 2023, ENSO se encontraba en una fase de El Niño. Los cambios en la temperatura del agua y otros indicios sugieren fuertemente que, cuando comience la temporada de 2024, habrá pasado a una fase «neutra», pero que para los meses de máxima actividad, es probable que haya cambiado completamente a La Niña.
