Goldman Sachs ha revisado al alza sus pronósticos para el metal precioso: su equipo de investigación ahora apunta a $4,000 la onza a mediados de 2026, y elevó su objetivo para diciembre de 2026 hasta $4,900/oz desde $4,300 anteriormente. La firma atribuye el ajuste a flujos fuertes hacia ETF occidentales y compras persistentes de bancos centrales, si dejar de lado el panorama político con los constantes ataques de Trump sobre instituciones públicas como la FED.
Esa actualización reavivó el debate en Wall Street: algunos analistas ven $4,000–$4,500 como escenario razonable para 2026 (JPMorgan, UBS, Bank of America ofrecen rangos alrededor de esos niveles), mientras que comentaristas más optimistas y ciertos informes de análisis técnico sugieren que, en un escenario extremo de pérdida de confianza en activos financieros o intervención política que erosione la independencia de la Fed, el oro podría acercarse a $5,000/oz.

¿Por qué los pronósticos suben ahora? Las fuerzas que explican la subida son claras:
1.- Entradas récord a ETFs de oro y demanda minorista,
2.- Aumento en compras de reservas por bancos centrales,
3.- Expectativas de recortes de tasas en EE. UU. que reducirían las tasas reales y debilitarían el dólar.
4.- Una mayor prima por riesgo geopolítico e incertidumbre fiscal.
Estas dinámicas elevan tanto el caso base (hacia $4k–$4.9k) como la cola alcista (escenarios idiosincráticos hacia $5k).
Qué significa para inversores: el mercado está reajustando precios ante una nueva realidad donde el oro vuelve a ser refugio y activo de diversificación. Para carteras conservadoras, mantener una asignación táctica a ETFs o lingotes puede ofrecer protección ante riesgos sistémicos; para quienes buscan alfa, la exposición selectiva a mineras con balances sólidos podría amplificar retornos, pero con mayor volatilidad.

Los pronósticos de grandes bancos —Goldman a la cabeza— han movido el rango de expectativas hacia arriba; $4,000 a mediados de 2026 y $4,900 a fines de 2026 son ahora escenarios que muchos analistas consideran plausibles, mientras que $5,000 permanece como un escenario alcista extremo que depende de choques adicionales.
