La proliferación de los grandes centros de datos para inteligencia artificial (IA) plantea un problema energético complejo y las empresas tecnológicas recurren cada vez más a fuentes de energía nuclear para suministrar la electricidad que utilizan los enormes centros de datos que impulsan la IA. El Departamento de Energía de EEUU está planteando la posibilidad de que las empresas que tengan grandes centros de datos dedicados al entrenamiento de modelos de IA, por ley instalen en sus proximidades una pequeña central nuclear que sea capaz de satisfacer sus necesidades energéticas.

Diferentes tecnológicas ya dieron un paso adelante, anticipándose a las posibles nuevas leyes para IA. Google, por ejemplo, ya ha firmado un acuerdo con el fabricante de reactores nucleares SMR (Small Modular Reactor) Kairos Power para construir siete reactores que suministrarán electricidad a sus centros de datos para IA. Su acuerdo persigue sumar 500 MW de electricidad libre de emisiones de gases de efecto invernadero en un momento en el que la demanda de energía de los centros de datos va en aumento. Además, el plan de estas dos empresas es que estos reactores SMR estén listos en 2030, una fecha que arroja dudas razonables porque está relativamente cerca para tratarse de un proyecto de esta magnitud.
Oracle, por su parte, ya planea construir tres pequeños reactores nucleares modulares (SMRs), para dotar de energía a un centro de datos para IA que va a levantar próximamente. La capacidad energética del centro de datos, cuya construcción ya está planificada, será como mínimo de 1 Gigawatio.

Los reactores que pretende construir Oracle, conocidos como SMR, son reactores en miniatura. Tienen un tamaño parecido a los utilizados en submarinos y en ciertos tipos de navíos, como los portaaviones. En este caso, la compañía tendrá que dar con un proveedor capaz de construirlos en un terreno con menos limitaciones.
La compañía ya cuenta con el permiso para construirlos, aunque está por ver si las localidades que estarán en los alrededores de donde planea construirlos lo permitirán. Además, tendrá que abordar temas tan cruciales como la gestión de materiales nucleares, así como de los residuos, para evitar que se almacenen en lugares poco apropiados para ello, o que los gestionen quienes no deberían hacerlo, por diversos motivos.
En el caso de Microsoft, el gigante tecnológico y dueño de Azure, la incursión en la energía nuclear implicó revivir una planta cerrada desde 2019. Microsoft firmó un acuerdo para utilizar energía proveniente de Three Mile Island, una planta nuclear fijada en Pensilvania.

La unidad 1 de la planta nuclear Three Mile Island, que fue cerrada en 2019 por razones económicas, será reactivada tras el acuerdo entre Microsoft y Constellation Energy. Esta unidad, que es independiente de la unidad 2, será utilizada para proporcionar energía limpia a los centros de datos que Microsoft opera en su impulso hacia la inteligencia artificial.
Amazon Web Services está invirtiendo más de 500 millones de dólares en energía nuclear y ha anunciado tres proyectos desde Virginia hasta el estado de Washington. AWS, la filial de computación en la nube de Amazon, tiene una necesidad masiva y creciente de energía limpia a medida que expande sus servicios hacia la inteligencia artificial generativa. También es parte del camino de Amazon hacia emisiones netas de carbono cero.
AWS anunció que ha firmado un acuerdo con Dominion Energy, la empresa de servicios públicos de Virginia, para explorar el desarrollo de un pequeño reactor nuclear modular, o SMR, cerca de la central nuclear North Anna de Dominion. Los reactores nucleares no producen emisiones de carbono.

Virginia alberga casi la mitad de todos los centros de datos de Estados Unidos, con una zona en el norte de Virginia denominada Data Center Alley, la mayor parte de la cual se encuentra en el condado de Loudon. Se estima que el 70 % del tráfico de Internet del mundo pasa por Data Center Alley cada día.
Amazon también anunció un nuevo acuerdo con la empresa de servicios públicos Energy Northwest, un consorcio de empresas de servicios públicos estatales, para financiar el desarrollo, la concesión de licencias y la construcción de cuatro reactores SMR en el estado de Washington. Los reactores serán construidos, propiedad y operados por Energy Northwest, pero proporcionarán energía directamente a la red, lo que también ayudará a alimentar las operaciones de Amazon.
Según el acuerdo, Amazon tendrá derecho a comprar electricidad de los primeros cuatro módulos. Energy Northwest tiene la opción de construir hasta ocho módulos adicionales. Esa energía también estaría disponible para Amazon y las empresas de servicios públicos del noroeste basteciendo a hogares y empresas de sectores diferentes.
