El primer ministro de la India, Narendra Modi, está en Rusia para su primera visita al país desde que Moscú comenzó su invasión a gran escala de Ucrania, una señal de que las dos naciones todavía son cercanas a pesar de la creciente dependencia del Kremlin de China.
Durante su visita de dos días, se espera que Modi asista a una cena privada organizada por Vladimir Putin y mantenga conversaciones con el presidente de Rusia, según el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la India, Randhir Jaiswal.
La cumbre “brindará una oportunidad a los dos líderes para revisar toda la gama de asuntos bilaterales”, les dijo Jaiswal a los periodistas en Nueva Delhi la semana pasada, y agregó que Modi y Putin “también compartirán perspectivas sobre desarrollos regionales y globales de interés mutuo”.

Desde que Moscú invadió Ucrania, las exportaciones de petróleo ruso a la India se dispararon. India recibió muchas críticas en Occidente por aumentar las importaciones de combustibles fósiles rusos tras la invasión de Ucrania. Estas se multiplicaron por diez en 2022 y volvieron a duplicarse el año pasado, gracias a fuertes rebajas en los precios. Las importaciones indias de carbón procedente de Rusia también se incrementaron cuantiosamente, triplicándose solo en dos años.
Ante las acusaciones de financiar la maquinaria bélica de Putin, Nueva Delhi se ha remitido a los tradicionales lazos «estables y amistosos» de India con Rusia y su gran dependencia del petróleo importado.
Vladimir Putin recibe ahora al primer ministro indio, Narendra Modi, en Moscú, y buscará impulsar aún más el comercio con la potencia del sur de Asia. Con ello pretende apuntalar la economía rusa y atenuar el impacto de las sanciones occidentales por la guerra contra Ucrania.
Lazos estrechos entre Rusia e India
Durante la Guerra Fría, la Unión Soviética e India establecieron una asociación estratégica en materia de defensa y comercio que continuó tras el derrumbe del bloque del este. En 2000, Putin, entonces primer ministro ruso, firmó una nueva declaración de cooperación con Nueva Delhi.
Y en la actualidad, después de la invasión de Ucrania, Moscú trató de profundizar sus relaciones con India y China como contrapeso a Occidente. El Kremlin ofreció a Nueva Delhi enormes descuentos en el suministro de petróleo, carbón y fertilizantes.

Como consecuencia, India incrementó su importancia como mercado para los combustibles fósiles rusos, que estaban en busca de nuevos destinos tras las sanciones occidentales. En abril de 2024, por ejemplo, las entregas de crudo ruso a la India se dispararon hasta alcanzar un récord de 2,1 millones de barriles diarios, según S&P Global. El comercio bilateral entre ambos países alcanzó un récord de casi 65.700 millones de dólares en 2023, según datos del Departamento de Comercio indio.
Alianzas de 100.000 millones de dólares
India está tratando activamente de mejorar sus relaciones energéticas con Rusia, con el objetivo de forjar acuerdos con Rosneft y otras grandes compañías petroleras rusas. Esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia para ampliar el comercio bilateral. Rusia es actualmente el principal proveedor de petróleo de la India, que es el tercer mayor importador y consumidor de petróleo del mundo.

En la reunión que arranco esta semana en Moscú, el primer ministro indio, Narendra Modi, y el presidente ruso, Vladimir Putin, fijaron un ambicioso objetivo de impulsar el comercio bilateral hasta los 100.000 millones de dólares para 2030, frente a la cifra actual de aproximadamente 65.700 millones de dólares.
La declaración conjunta hecha pública tras la reunión de Modi y Putin también esbozaba las intenciones de eliminar las barreras comerciales no arancelarias y proseguir los esfuerzos hacia un Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Económica Euroasiática, liderada por Rusia, y la India. Dicha cooperación energética esbozada abarca la energía nuclear, el refinado de petróleo, los productos petroquímicos y las asociaciones en infraestructuras, tecnologías y equipos energéticos.
La visita de Modi a Moscú -su segundo viaje al extranjero tras su reelección- es una muestra de la importancia que India sigue asignando a las relaciones con el Kremlin. Como potencia mundial en crecimiento, Nueva Delhi prioriza sus propios intereses estratégicos, al tiempo que equilibra las relaciones con Occidente, Rusia y China.

A primera vista, puede parecer que la neutralidad de India (en la guerra de Ucrania) ha permitido el fortalecimiento de los lazos bilaterales con Moscú. Sin embargo, una mirada más atenta sugiere que India se ha vuelto más cauta en sus interacciones con Rusia y seguir manteniendo el diálogo será probablemente lo más importante para ambas naciones.
Aunque los nuevos acuerdos para la compra de armas rusas puedan ser limitados, la iniciativa «Made in India» de Modi, que pretende promover el país como centro de fabricación, podría llevar a que Rusia suministre más materias primas y piezas para la producción de armas en India.
Rusia también está interesada en ampliar el Corredor Internacional de Transporte Norte-Sur (INSTC), que la conecta con India a través de Irán por carretera, mar y ferrocarril. El proyecto lleva más de dos décadas en preparación y, debido a las sanciones occidentales, es ahora una prioridad comercial clave para el Kremlin.

También ha cobrado urgencia la concreción de otro proyecto, el Corredor Marítimo Chennai-Vladivostok. La ruta marítima de 10.300 kilómetros desde el Lejano Oriente ruso podría ayudar a garantizar los flujos de energía y otras materias primas rusas a la India.
A pesar de socavar las sanciones occidentales al comprar grandes cantidades de petróleo ruso, Nueva Delhi mantuvo una relación cercana con Estados Unidos, un socio clave ya que ambos países comparten preocupaciones sobre la asertividad de China en la región del Indo-Pacífico.
Modi se reunió con el presidente de Estados Unidos Joe Biden durante una visita de Estado a Washington en junio del año pasado, en un viaje que consolidó aún más su asociación en materia de defensa, comercio y tecnología. El líder de la India también se dirigió al Congreso durante ese viaje, un honor que normalmente se reserva para los aliados y socios cercanos de Estados Unidos, y asistió a una lujosa cena de Estado. India es miembro del grupo de seguridad Quad junto con Estados Unidos, Japón y Australia.

Más tarde ese año, Putin no asistió a la cumbre de líderes del G20 en Nueva Delhi, durante la cual los líderes emitieron una declaración de consenso y criticaron su invasión a Ucrania.
Luego de su viaje a Rusia, Modi visitará Austria en la primera visita del líder indio a la nación europea, según su oficina.
