Es un año donde el poder está en los números y en la generación que ha utilizado el internet desde muy joven y por ende se siente cómoda con la tecnología y las redes sociales. La misma generación que cuenta cuantos likes y cuantos comentarios tiene una publicación; y que al juzgar quién va a gobernar su país, no será diferente. La Generación Z junto con los Millenials serán los votos claves en las próximas elecciones globales, donde la mayor participación de votantes son personas de entre 18 y 40 años.
Si bien se les ha criticado mucho, es una generación donde la economía todavía figura como uno de los temas vertebrales en la política interna ya que crecieron o tuvieron que amortiguar la crisis económica del 2008. La violencia y guerra generalizada, el cambio climático, la igualdad de género y la lucha del lenguaje inclusivo junto a una no menos impactante pandemia de SARS, han generado diferentes grados de consciencia y acercamiento a sus referentes políticos.
Llamados generación de cristal por defender derechos en el ámbito laboral y cuidar la salud mental. Es la generación que le puso freno a las instituciones y que nos enseñó que los dogmas cada vez más tienen poca cabida en la vida actual; todos esos panoramas son ámbitos diferentes, pero al final políticos y con soluciones políticas.

Se espera que más de 4.000 millones de personas salgan a votar en 2024 en elecciones presidenciales de sus respectivos países. Los expertos consideran que la inmigración será un tema crucial en las pujas electorales, toda una prueba de fuego para los partidos y dirigentes locales
Este 2024 es un año donde alrededor de 70 países celebran elecciones, lo que representa un 49% de la población mundial saliendo a urnas en medio de un contexto global definido por guerras, crisis inflacionaria, el nacimiento de nuevas tecnologías y la creciente desconfianza en modelos democráticos, no hay un solo lugar en el contexto político que no conlleve desafíos. Veamos los diferentes panoramas
En Taiwán, los bloques compiten por cernir su influencia geopolítica y difieren sobre la relación con China, donde Xi Jinping resalta que la reunificación de Taipei con China continental es una “inevitabilidad histórica”, dejando en claro la intención de China con retomar la isla por la fuerza.
En EEUU Joe Biden buscara la reelección frente al candidato el elija el partido republicano, que si bien no han definido a uno, las encuestas internas señalan al ya conocido Donald Trump. Aquí el desarrollo de la política externa con la guerra en Ucrania y la intensificación de la ofensiva de Israel sobre la Franja de Gaza podrían cambiar el rumbo de las elecciones.
La Unión Europea que representa a más de 500 millones de personas, el Partido Popular Europeo ha retomado gran impulso; con ideas de extrema derecha y con ideales racistas y xenófobos ponen en interrogante el color del parlamento europeo, esto sin olvidar que continúan con la lucha de una crisis migratoria, el cambio climático, la regulación de las economías, la guerra en Ucrania y las presiones políticas del régimen israelí para que detenga sus ataques en contra de Gaza

En Europa las elecciones próximas se viven con miedo, se espera que los europeos voten siguiendo sus temores ya que los partidos se encuentran usando como argumento político este factor, ofreciendo malas respuestas a buenas preguntas, tratando de atraer el apoyo de la población.
Está previsto que Gran Bretaña celebre elecciones antes de fin de año, y las encuestas sugieren que el líder del opositor Partido Laborista, Keir Starmer, está en camino de poner fin a 14 años tumultuosos de gobierno conservador, con cinco primeros ministros al hilo.
En las próximas elecciones de Rusia en marzo, Bladimir Putin no tiene oponentes genuinos y tiene el control de toda la maquinaria administrativa necesaria para garantizarse un voto aplastante a favor y así mantener otros 6 años al frente del país de los zares.
En América Latina, México hará historia, votando con toda probabilidad, a su primera presidenta mujer, la exalcaldesa de la Ciudad de México Claudia Sheinbaum. En Venezuela, el Salvador, Uruguay, Panamá y República dominicana también experimentaran comicios presidenciales cruciales para la estabilidad de la región, especialmente en flujos migratorios y la integración económica en América Latina.
En cuanto a la democracia más grande del mundo, La India, celebrará elecciones parlamentarias en abril y mayo, con el Partido Bharatiya Janata encabezado por el primer ministro Narendra Modi al frente de las encuestas. En otro continente, un tercio de África ira también a urnas tras un año marcado por varios golpes de estado, con una guerra interna que dejo a unos 400,000 muertos.
Así que ya sea en Oriente, Occidente o en el centro de poder alternativo al sur global, el 2024 representa un desafío mayúsculo para la democracia mundial y su funcionamiento, donde los que decidirán, provienen de una generación con sed de información y de sentido común, de urgencia por ser influencias globales, una generación que se empodera por las polarizadas discusiones qué hay en las redes sociales, donde si alguien hace un comentario en una red pública sobre un partido político recibe quinientos likes y miles de comentarios atacando o apoyando la postura, es decir, la repercusión traspasa fronteras en un instante con una facilidad increíble, este año el futuro de los modelos políticos contemporáneos pasaran por un arduo examen.
Aún no está definido nada, lo que sí sabemos es que es un año electoral histórico para la democracia, porque por primera vez se celebran elecciones en países que suponen más de la mitad de la población mundial. No solo estamos eligiendo los futuros lideres, decidimos la paz y la estabilidad en un panorama global liderada por el conflicto. El impacto de las diferentes elecciones en el mismo año se sentirá en todo el mundo, si bien los diferentes factores problemáticos se manifiestan de diferentes maneras y se refractan a través del prisma de lo local y lo domestico de cada país, todos tenemos el mismo dolor.
-GEAR CONSULTINGS.
